Saltar al contenido

Octubre…

Octubre... - 12/12/2024

Hace un rato decidí no subir tanto de mi vida diaria en las redes… un tanto por las problemáticas que traía con frases como “gracias por invitar”… “presentame a esa amiga”… “porque sales con mengana y no conmigo?” … “porque para eso si tienes tiempo, pero para venir a escucharme bullearte no?” … y demás temáticas  que surgen cuando uno empieza a poner límites en la vida y tiene pocas  horas para la vida social…. 

 

Tiempo… 

 

Luego también porque ya no quiero parecer señora 40tona (que lo soy, pero no lo quiero parecer) y me agrada esta nueva filosofía de los “chamacos Z” donde recortan los recuerdos, para que solo ellos sepan de qué se trata, y se toman fotos donde no se les ve la cara, y es como si volvieran a ser noventeros… de aquellas épocas en la que uno podía hacer estupideces sin que se enterara todo el mundo… sin volverse una “lady algo” 

 

Total que deje de subir todo, todo el tiempo… y ahora lo hago por cubetadas de episodios que generalmente duran un mes… pero llegó Octubre… pero antes de hablar de Octubre, quiero decirles, que soy de esas personas que no usan sus redes para farolear (porque pues de que puedo farolear?) sino más bien como mi álbum personal de historias y recuerdos, por si algún día me da alzheimer, alguien pueda traerme mi álbum de instagram y ahí vere mi vida… igual siempre sería una nueva historia, pero al final, sería eso… una historia… En fin.. Ahora si… 

 

Octubre. 

 

Octubre fue un mes… mmm inolvidable? Mmm supongo que si… dejemosle en “inolvidable”… Para empezar, vi en vivo a uno de mis compositores/cantantes favoritos de la vida… Elías Medina. Este hombre con letra de poeta, melodía de trovador y sentimiento de corrido norteño, tiene eso que a mi me fascina… sabe contar historias, que hacen que todos nos identifiquemos. Como decía la canción de “killing me softly- fugges” … 

Strumming my pain with his fingers (one time, one time)

Singing my life with his words (two times, two times)

Killing me softly with his song

Killing me softly with his song

Telling my whole life with his words

Killing me softly with his song”

 

Total que fue uno de los mejores conciertos de mi vida. Elías muy amablemente me había regalado los boletos para ir a verlo. Yo le llevaba unos regalos para su hija Lucia,  para él y su esposa Claudia… Llevaba una gorra y un libro que quería que me firmara… yo no suelo hacer esas cosas de “fan” porque soy muy penosa, y al pedirlo siento una imposición hacia el artista. Pero con Elías me valía, porque de alguna manera siento que es un amigo. 

 

Fue un concierto hermoso, donde cantó todas las rolas que me gustan (Excepto voy a extrañarte, que es un roloooon) Cante abrazada con mi marido “El vals” que es la canción más romantica del mundo, y me reí y brinde con las muchachas de junto de todas las barbaridades que gritabamos y al terminar el concierto, Elías se bajó del escenario y salió corriendo hacia lo que yo pensaba era como un camerino.

 

Me acerqué en su búsqueda y una muchacha de muy mala gana me dijo que no podía estar ahí. Le dije que yo era amiga de Elías, que si podía decirle que tenía unos regalos para él… vi que se fue hacia el camerino, después de unos minutos regresó, y me dijo que Elías ya había salido por la puerta trasera y que no podía pasar, que si quería le dejara a ella los regalos y se los daría por mi… 

 

Le escribí a Elías pero no leía los mensajes… vi que “El Pelos” seguía tomándose fotos y dije… pues a lo mejor se salió, pero debe estar en la van… así que me arriesgué a salir del lugar para ver si lo encontraba, di con la van, pero estaba vacía. Me mintió la jija de villa… y por supuesto ya no me dejaron regresar. Lo único que pude hacer fue pedirle al chico de la entrada que le diera mis obsequios a la chinche flaca que me había dicho que se los daría. 

 

Estuvimos unos minutos todavía esperando afuera… pero ese día un poco más temprano, mi dermatólogo me había hecho una biopsia en la cara… entre el frío que hacía que me doliera, y que ya era mucha molestía dejarle tanto tiempo a los niños encargados a mi suegra, nos fuimos. 

 

Después vi en redes sociales muchas fotos de toda la gente que no le hizo caso a la chinche flaca esa, y que si se quedó. Me dio coraje porque yo quería agradecerle en persona los boletos, darle los regalos, tomarnos una foto, hacer un corazón con las manos con el “El pelos” y sonrojarme con el guapo de David Alanis (hasta el marido me había dado permiso)… no se pudo. 

 

Estuve haciendo mucho berrinche toda la noche. Les puedo decir que sigo haciendo berrinche unos meses después. 

 

Pero ese, fue el primer encuentro de mi Octubre… Luego vino mi cumpleaños 40… 

Con ese número unos cuantos sentimientos encontrados, que la gente comúnmente llama “la crisis”. La sentí, la viví,  y luego la ignoré… Me regalé a mi misma 4 días de fiesta continua para despedirme del tercer piso. Las fiestas fueron perfectas. Me divertí y baile disfrutando en serio cada segundo de festejo. La cruda vino al día siguiente cuando regresé a trabajar, y me encontré con un despido masivo que me dejaba sin empleo. 

 

Ahí empezó a mostrar su feo rostro este Octubre… Apa regalito de cumpleaños… un cheque de liquidación. 

 

Quise tomar lo bueno, y pensar que podría enfocarme en los niños y estas fechas navideñas que generalmente requieren de mucha más presencia en cosas de la escuela de lo normal. Luego vino el siguiente lunes… El resultado de la biopsia. 

 

Primero me negué. Pensé que la patologa debía haber cometido un error… tal vez se cambiaron de muestra… Luego estuve enojada por varios días, casi semanas… hasta hace un par de días que me entró la resignación. 

 

Carcinoma se llama, Cancer significa… para mi y mi vanidad, ha sido el peor enemigo al que nos hemos enfrentado en la vida. 

 

Nunca me he creído la mujer más hermosa de un lugar… vaya hay que ver a las modelos que tengo por amigas, para entender que esta dificil el nivel… síndrome del patito feo me dijo algún día mi  psicólogo. Sé que no soy fea, y lo que considero mi mejor atractivo, justo es mi rostro. 

 

Lo primero que cruzó por mi mente fue “voy a parecer un monstruo” … En estas semanas he tenido incontables pesadillas de mi rostro masacrado, como si fuera esa imagen de la película de “la sustancia” pero dándose de manotazos con Freddy Kruger. 

 

Muchas noches me enoje con Dios y con la vida… otras tantas agradecí que encontramos el cangrejo “a tiempo” y que lo que parece ser la solución a mi problema solo requiere una intervención quirúrgica y no ondas más fuertes como la radio o la quimio.

 

Aún así… este tipo de diagnósticos, siempre te hace enfrentarte con la única verdad absoluta en esta vida. Todos nos vamos a morir. 

 

Para mí el miedo a la muerte no existía hasta que nacieron mis hijos. Antes de eso, mi lema era “Live hard, die young” y lo llevaba al límite de la irresponsabilidad en muchos aspectos. 

Supongo que nunca había amado a nadie de la manera en la que los amo a ellos. 

 

Desde pequeña entendí que la razón de mi existencia y lo que más me hacía feliz es ayudar. Hacer estas acciones sin esperar nada a cambio, generalmente hacen un efecto mariposa que hace feliz a alguien y eso curiosamente me hace muy feliz a mi. 

 

Quisiera poder transmitirme eso a mi misma… “oye, te voy a quitar un pedazo de cara, pero te estoy haciendo un bien… un favor… te estoy ayudando a sobrevivir” … y que yo me dijera “no maaaa!!! Que fregón !!! muchas gracias por salvarme la vida” … pero la verdad es que vivo en una disyuntiva en la que pienso que de no ser porque están mis hijos y mi marido, yo me dejaba el tumor y a la chingada el mundo… antes muerta que rajada. 

 

Y pues nada… vengo a dejar este momento retratado en mis letras, porque así se vuelve real. 

Me queda una semana para entrar al quirófano, y nos toca prepararse psicológicamente para afrontar la situación de la manera más positiva posible, y el primer paso es aceptarlo. 

 

Mi vida nunca ha sido color de rosa… mis amigos saben que siempre ando metida en alguna vicisitud, problema o aventura. Pero este año en particular, fue uno de los más difíciles que he vivido. No se lo deseo a nadie…

 

Ya casi se acaba este chinche 2024… pasó octubre y noviembre y no he querido subir más fotos a mis redes, porque qué difícil será verme y saber todo lo que realmente estaba pasando en mi mente en esos momentos donde sonrío para la cámara. 

 

Eso sí espero que se lo borre el Alzheimer. 

 

Entre la crisis decidí empezar de cero en una startup de mis amigos, para poner mi mente a trabajar en lugar de irse al hoyo. También empezaré una maestría en enero… La mejor medicina para mí, es la ocupación. 

Mucha gente me ha dicho que tengo que bajar el ritmo. Que este asunto me debe llevar a volverme más hippie y cambiar mis hábitos. Dejar mi coca cola y comer “sano”. Yo pienso que el día que lo haga, mejor preocupense porque seguro ya ando queriendo petatearme en serio. Le perdí todo el amor a la vida y si encuentro un medio, colgaré los tenis. 

 

Para mi la vida es sobre el disfrute. Sobre comer rico, reir mucho, bailar, sentir la música atravezandote el cuerpo, y compartir lo mismo con la gente que amas. No hay más. 

 

He viajado sola y acompañada, pero no me da tanta felicidad como comer papitas viendo una película aplastada por mis hijos en mi cama… escuchar sus risas, sus cantos. Si lo hago en París o en Cholula, da igual. 

 

Fama y dinero me valen 3 kilos de queso. Igual siempre he trabajado por pasión. Cerrar un deal difícil me da más placer que comerme una caja de chocolates. Si, tal vez soy un poco workaholic, pero también he aprendido a irme rápido de los sitios donde ya no soy feliz, creo que eso le quita mucha toxicidad a mi adicción jajaja. 

 

Escribo esto para contarte a ti, pero también para recordarme a mí… que dentro de un año lea esto y me ría de mi dramatismo, porque tal vez, ni siquiera tenga una cicatriz. Que parezca una ridiculez como cuando vuelves a leer las cartas dolidas que escribías a tu ex en la secundaria… 

 

Y que el otro Octubre, este subiendo una foto de mi nuevo bello rostro tomando una cheve con el Medina. 

 

 

 

“Do or die, you’ll never make me

Because the world will never take my heart

Go and try, you’ll never break me

We want it all, we wanna play this part

I won’t explain or say I’m sorry

I’m unashamed, I’m gonna show my scars

Give a cheer for all the broken

Listen here, because it’s who we are” 

 

(MCR, Welcome to the black parade)

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *