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Algo tienen sus ojos…

Algo tienen sus ojos… // 27 marzo 2025.

 

I

La vi cruzar la calle con esa aura de misterio que se enreda entre sus cabellos negros… lo suficientemente largos como para poder enredarlos en mis dedos… la vi acercarse a la mesa y saludar a mis acompañantes… suerte la mía que aún en Alabama, en este bar me hacen sentir como en casa. La mitad de la mesa somos latinos… la otra mitad mexicanos que nacieron en otro país. Pedimos mezcales porque es quincena, y la lengua se nos hizo de fuego. 

 

Es un pub pero los gringos no son de carrera larga. Para ellos la noche termina temprano, y para nosotros no es fiesta si no desayunas ebrio en los tacos… lo que más extraño son los caldos… la birria, el consomé con su buena barbacoa… un caldito de camarón… las crudas en México saben más sabrosas… pero aún es la noche… “Y de la noche son, las cosas del amor” diría la Maldita. 



II 

La vi bailando sola… generalmente no bailo, pero algo en ella me obligaba a quererla cerca… sentir su cintura entre mis manos… oler su cabello… 

Me acerqué a la rockola y puse 10 canciones entre salsa y cumbias. 

Extiendo mi mano.

Ella Acepta. 

Bailamos. 

 

III 

Lo vi al llegar al bar… su rostro de diamante, su cabello negro… y esos ojos… algo tienen sus ojos… 

Bendita mi suerte, estaba sentado en la misma mesa con mis amigos. No me acerque a saludarlo, pero me sente estratégicamente enfrente. Lo suficiente para escuchar su conversación, pero tan lejos como para que apreciara mi escote, sin tener que bajar demasiado la mirada. 

 

Al principio me ignoró. Al son de unos mezcales, ya me decía salud y para la segunda botella me invitó a bailar salsa. Todos los chilangos bailan bien. Está en su ADN. 

 

Mire sus ojos y sentí mi cuerpo temblar… algo tienen sus ojos… 

 

Sus manos fuertes tocaron mi cintura… sus dedos empujaron un poco al ritmo de la salsa, me guían con sus toques fuertes y mi mente viaja… 

 

Se terminan las canciones. 

 

Mi respiración está agitada porque estábamos bailando, pero yo sé bien que no solo es por eso. Me tiene absolutamente excitada. 

 

Sus brazos fuertes, sus piernas, todo su cuerpo se siente duro, como si fuera una estatua de mármol…pero no está quieto… de hecho baila perfecto… de hecho se mueve perfecto. 

 

Camina seguro. Se adueña del suelo… su conversación no pierde sentido por más borrachos que estemos. Su sonrisa. 

 

Sus ojos. 

Algo tienen sus ojos… 

 

Estoy perdiendo la cabeza y necesito aterrizarme. Tomo un cubo de hielo y me dirijo al baño. Estoy tan excitada que el cubo entra en mi interior y se derrite de inmediato. Se mezcla el agua con mis fluidos. Mis dedos empapados tiemblan. Estoy nerviosa. 

 

Salgo y ahí está él… me pregunta si estoy bien y yo con toda la vergüenza del mundo escondo mis manos. Me apresuro a lavarlas. Mientras las enjabono, vienen a mi mente ideas de como hubiera dejado mis fluidos en los dedos, para ponerlos en su boca. 

 

Fantaseo. 

 

Termino de lavar mis manos y él está detrás de mí. La fantasía se mezcla con la realidad. Nos besamos. 

 

Sus brazos fuertes me estrechan hacia su pecho y mi corazón parece que quiere irse con él. Sus besos son supernovas que me explotan la mente y los sentidos. Siento su respiración en mi cuello, sus manos fuertes tocando mi espalda y mi cintura… sus dedos bajan y juegan con mis nalgas… exploto. 

 

Mi pensamiento se pierde entre esta sensación de querer ser suya. Quiero que me tome aquí mismo, ahora. 

 

Siento un dolor muy fuerte en la cabeza… negro. 

 

IV 

 

Se estaba lavando las manos y se desmayó. Le avise a sus amigos en la mesa, y la acostamos en la barra. Al subirla se pegó en la cabeza. Vamos de camino al hospital… 

¿Se podría esto considerar una cita? 

 

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